Artículo nº10 – «El Lavatorio De Los Pies», la marcha procesional del Tercio Femenino de Santiago Apóstol

Cuando llegué a Cartagena para incorporarme a la Unidad de Música del Tercio de Levante y a poco que entré en contacto con la sociedad cartagenera, pude observar la fuerza y dedicación que se vivía en torno a la Semana Santa.

Nada había, ni por aproximación, que pudiera sobrepasar el interés que los cartageneros de toda condición dedicaban a sus desfiles pasionales, conscientes de saberse artífices de realizar, probablemente, las mejores procesiones.

Yo, que llegaba a esta ciudad habiendo participado en procesiones como las de Cuenca, Granada, Toro, Zamora, Ciudad Real y Antequera, de muy dispar valoración por mi parte, cuando escuchaba con el énfasis con el que los cartageneros hablaban de sus desfiles como los mejores, pensé de inmediato que aquello era una hipérbole. No, no era una exageración. Cuando presencié por primera vez estas procesiones, tengo que confesar que me impactaron. Eran diferentes, únicas y, a día de hoy, lo siguen siendo.

Sus famosos cuatro pilares: luz, flor, orden y música producen una amalgama de sensaciones que las convierten en insuperables. Esta conjunción de elementos se complementan de tal manera que el resultado es una auténtica obra de arte: la flor reclama luz, la luz, orden y el orden necesita de la música.

Como músico, me llamó la atención la importancia de esta, el protagonismo de las bandas, uniformadas con sus túnicas; la selección de las marchas, verdaderas obras de arte, con la peculiaridad de que cada una de ellas se identifica con una agrupación.

La grandeza de la Semana Santa de Cartagena no puede entenderse sin la música.

A tenor de todo ello, he de apuntar que mi aportación a la música ha sido fundamentalmente como intérprete. En una primera etapa, como instrumentista (mi instrumento es el saxofón), y posteriormente como director de varias agrupaciones musicales. Sumando ambos periodos, calculo que habré participado aproximadamente en alrededor de doscientas procesiones. Cuánto redoble de tambor, cuántas marchas interpretadas, en definitiva, mucho esfuerzo y cansancio en el cuerpo, pero siempre con el mejor de los ánimos, teniendo como objetivo la aportación de la música para mayor lucimiento de los desfiles pasionales.

Por respeto a la música y, en particular, a los compositores tan notables que han hecho posible las maravillosas obras que suenan en las procesiones, no encontraba momento para sumarme al grupo de estos creadores, porque me sentía incapaz de realizar una obra merecedora de ser tenida en cuenta. Sin embargo, gracias a los consejos de mi buen amigo José Manuel Nadal Díaz, destacado miembro de la Agrupación de Santiago Apóstol y también de la Unión Musical Cartagonova, me puse delante de un papel pautado en blanco y decidí escribir una marcha lenta. El resultado de esta “aventura” se llama El lavatorio de los pies y está dedicada al tercio femenino que lleva su nombre.

Escrita en la tonalidad de Fa menor, la obra tiene una estructura tradicional y un contenido musical muy del gusto de esta tierra. En primer lugar, una solemne y brillante introducción da paso a la primera sección, que contiene dos temas de ocho compases cada uno, siendo el primero muy lírico, con una base de ritmos sincopados y en la tonalidad principal (Fa menor), mientras que el segundo se muestra más solemne y marcial, escrito en la tonalidad de La bemol Mayor. Una transición, en forma de pequeña fuga, nos remite al primero de los temas, para pasar, a continuación, al trío (parte final), que aparece en la tonalidad de Fa Mayor. La obra finaliza con la repetición del trío, con gran sonoridad por parte de toda la banda.

En definitiva, esta es mi primera aportación a este género musical. No me corresponde a mí hacer un juicio de valor sobre la misma. Solo puedo decir que siento una gran satisfacción al saber que mi marcha El lavatorio de los pies sonará, cada Martes Santo y Miércoles Santo, por las calles de Cartagena.

                            Jaime Belda Cantavella
Compositor y director de la Unión Musical Cartagonova

«El Lavatorio De Los Pies» Jaime Belda Cantavella

Cena de gala año 2022

El próximo jueves 7 de abril se celebra la Cena de Gala de la Agrupación. Este año volverá a tener lugar en el Hotel Alfonso XIII y para apuntarse a ella hay que contactar con el vocal de protocolo de la agrupación, Sergio Sánchez, en el teléfono: 638 091 830.

En esta cena además se realizan las correspondientes entregas de distinciones a los hermanos de la agrupación por su antigüedad en la misma, hachotes de plata a penitentes y portapasos, además del bingo benéfico para el tercio femenino de «El Lavatorio De Los Pies».

El precio es de 39€ y el menú es el siguiente:

MENU-AGRUPACION-SANTIAGO

Artículo nº9 – POEMA al Apóstol Santiago

EL APÓSTOL SANTIAGO

Comienza el batir de los tambores:

noche de Martes Santo en Cartagena.

Olor a incienso, a azahar, a flores,

el precioso trono, de luz se llena.

Muy pronto recorrerás en silencio

 las calles de mi hermosa tierra,

como hiciste antaño en el tiempo,

anunciando una “Buena Nueva”.

Son tus colores, rojo y blanco,

sangre y luz que tu corazón guarda,

Luz del Evangelio que te llenó de amores,

sangre en tu martirio derramada.

Vas al encuentro de tus hermanos,

Pedro y Juan; te aguardan en el camino,

para daros juntos mil abrazos,

para llegar juntos a vuestro destino.

Tus portapasos, con orgullo, te mecen

con la gran fuerza de su Amor,

comentándote entre dientes

“¡Que tuya es la calle Mayor!”.

El penitente balancea su capa,

con ese andar lento y elegante,

para darle aire fresco a tu cara

e iluminar dulcemente tu semblante.

El Martes Santo ya se acaba,

camino vas a la iglesia de Santa María;

el pueblo entero te aplaude y aclama

por tu eterna y veraz valentía.

Tal era tu fuerza y tu vehemencia

que Jesús te llamó “Hijo del Trueno”.

No obstante, te otorgó licencia

para predicar su Evangelio con empeño.

Tu gran mensaje nos dio la Vida.

Por eso, a nadie le extraña

que en esta tierra se diga…

“¡Santiago; y cierra España!”.

Descansa esta noche, amigo,

que tengas un sueño reparador,

que mañana estará contigo

la Madre del Primer Dolor.

Ana Ros Serrano
Mayordomo de Culto de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado

Artículo nº8 – Proceso de la obra central del Sudario de «El Lavatorio De Los Pies» y ApasionArte, una exposición con alma santiaguista

En mi caso creo que ser Californio y Santiaguista se nace, ya que yo nací en el seno de una familia marraja.

El pertenecer a la Agrupación de Santiago Apóstol es todo un orgullo, ya que la he visto crecer y lograr ser una de las grandes de la Semana Santa de Cartagena gracias al buen hacer de su directiva y de sus hermanos.

Cuando me propusieron realizar la pintura central que luce el Sudario del tercio femenino (El Lavatorio De Los Pies), asumí una gran responsabilidad como artista y hermano de la agrupación y, al mismo tiempo, una alegría muy grande, ya que como cartagenero y santiaguista, creo que no existe mayor privilegio para un artista que el ver procesionar una de sus obras por las calles de su querida ciudad y aun más cuando es en la agrupación de toda su vida, por eso puedo decir sin equivocarme que este es el trabajo más importante que realicé y realizaré como artista, al menos en lo sentimental.

Al comenzar a realizar los primeros bocetos para presentarlos a la directiva, pensé que lo mejor sería realizar una obra que simplemente representara y dijera, con un solo vistazo, de qué tercio se trataba (El Lavatorio de los Pies), por eso me centré únicamente en representar una palangana, un pie y unas manos lavándolo, de esta forma cumplimos el dicho de “una imagen vale más que mil palabras”.

Nada más darme el visto bueno la directiva y luz verde para comenzar el proyecto, tocaba realizar el boceto final y pensar dónde y cómo plasmarlo para que su lucimiento y durabilidad fuesen permanentes. Finalmente, decidí realizar la obra sobre un lienzo de algodón y lino. El primer paso fue darle una imprimación al lienzo por ambas caras, de esta forma taparíamos todos los poros del tejido y daríamos más agarre a la pintura. Seguidamente, realicé un boceto a grafito sobre el lienzo fijándome muy bien en las dimensiones para que encajase perfectamente en su sitio dentro del Sudario, dado que una obra que va incrustada o fijada dentro de un Sudario, con tanto bordado, necesita unas dimensiones muy precisas, con espacio suficiente para que respire, pero sin dejar demasiado espacio y se vea finalmente pequeña. La siguiente decisión fue qué técnica utilizar para pintar la obra. En este sentido, creo que la decisión que tomé fue la más acertada: una técnica mixta de acrílico y óleo, que una vez terminada, fue fijada con varias capas de barniz por ambas caras. Como artista, una vez terminado todo el trabajo y viendo el resultado final, solo puedo decir que me siento muy contento y orgulloso de esta obra.

Nunca pensé que después de ver procesionar mi obra en el Sudario, en 2017, la Agrupación me tenía preparado otro “regalo”: el encargo de realizar las imágenes de los doce Apóstoles que lucirían en los hachotes del tercio femenino de Santiago Apóstol. Estas obras ya son una realidad para la Agrupación.

Primer boceto a lápiz
Comenzando con el lienzo
Perfilando y dando profundidad
Comprobando medidas
Gabriel Guillén con el lienzo real
Gabriel Guillén junto al sudario

Cuando en una de las reuniones de la Agrupación se comentó el coste tan grande que suponía crear un grupo escultórico para el Trono del Tercio del Lavatorio de los Pies, pensé que, como hermano de la Agrupación, mi deber era al menos intentar aportar mi granito de arena, entonces fue cuando se me ocurrió crear ApasionArte, una exposición de pintura en la cual cada año participasen artistas de primer nivel y que donaran parte del dinero de las ventas a la Agrupación.

Tras comentar dicha idea a la directiva y recibir la aprobación, aquella se puso manos a la obra para que esta exposición se realizase en un lugar emblemático, las antiguas cocheras del Gobierno Militar en la Plaza del Ayuntamiento de Cartagena.

En el momento de buscar artistas para la exposición, tengo que destacar la total disposición de todos mis colegas al proponérselo, incluso teniendo que tomar la decisión de que cada año participasen distintos para no dejar a nadie fuera.

Hasta la fecha son bastantes los artistas que han pasado como Domingo Martínez Garrido, Álvaro Peña, Marcos Amorós, Salvador Torres, Laura Molina, Piedad Martínez Torres, Javier Lorente, Antonio Pellicer, Fernando Arribillaga y los escultores Antonio Soler y Fernando Sáenz de Elorrieta.

Gracias a este elenco de artistas y a la buena disposición de la directiva y de los representantes de nuestras Fuerzas Armadas en poner a nuestra disposición sus instalaciones, ApasionArte ya está consolidada como un referente artístico en nuestra querida ciudad de Cartagena.

Gabriel Guillén Álvarez
Artista y Caballero Portapasos

FECHAS y DATOS de 2022 a tener en cuenta por parte de PENITENTES

fechasydatos_penitentes_2022

Artículo nº5 – PROCESO DE INTERVENCIÓN EN LA IMAGEN DE SANTIAGO

Durante los años 2016 y 2017, la imagen de Santiago Apóstol, perteneciente a la Cofradía California de Cartagena, fue intervenida en el Centro de Restauración de la Región de Murcia. Una restauración derivada de la presencia en la obra de algunas alteraciones puntuales que llevaron a la Agrupación a realizar la correspondiente solicitud para que la imagen fuese intervenida.

Tras la Semana Santa de 2016, la imagen fue trasladada hasta las instalaciones que el Centro de Restauración de la CARM tiene en el Polígono Industrial Oeste de Alcantarilla.

A su llegada, se procede a realizar un pormenorizado estudio de la obra para conocer, con todo detalle, cuál era su estado de conservación real, identificando y localizando cada una las alteraciones que en aquellos momentos presentaba.

Un análisis que comenzó por el examen de la escultura con luz visible, aplicando esta con distintos ángulos, a fin de detectar hasta la más mínima irregularidad, documentando todo el proceso fotográficamente. Y que continuó con el estudio de la fluorescencia ultravioleta a fin de localizar cualquier alteración existente en la película pictórica y capa de barniz. Completando el estudio previo con la realización de distintas radiografías a fin de analizar el interior de la escultura.

Todo ello permitió conocer, no solo los deterioros que sufría la obra, sino también cómo fue construida por Sánchez Lozano. Encontrándonos ante una imagen de vestir típica de este escultor. Compuesta por un torso de madera en el que va encajado el busto, y del que salen dos brazos fijos, anclados al torso con sendos tornillos –tal y como se pudo apreciar radiográficamente-. De estos brazos parten dos antebrazos móviles que se fijan con un tornillo, a fin de facilitar su movimiento y la movilidad del elemento de cara a la vestimenta de la imagen. Un torso que se apoya sobre la denominada devanadera, una sencilla estructura, habitual en todas las imágenes de vestir, que a su vez fue enlienzada para “adecentar” el aspecto de la imagen sagrada; algo muy habitual en la producción escultórica del imaginero José Sánchez Lozano.

En lo que se refiere al estado de conservación, la imagen de Santiago Apóstol presentaba un relativo buen estado, pues tan solo fueron detectados algunos repintes puntuales en la cabellera, barba, manos y pies, así como pequeños roces como consecuencia del uso procesional de la imagen, la fractura del dedo gordo de la mano derecha, y algunas fisuras en la madera provocadas por el movimiento natural de esta.  En la parte inferior del enlienzado de la devanadera existía un extraño corte horizontal; no hallando otras patologías o daños de importancia.

Los repintes existentes habían sido aplicados con más buena intención que acierto con la finalidad de disimular pequeños roces sobre la policromía original. Respecto a las fisuras detectadas, estas eran de dos tipos: las originadas como consecuencia del movimiento natural de la madera (situados en el torso), y las que eran como consecuencia de la separación de piezas de madera (situados en la parte posterior del cuello). Encontrando una serie de pequeños daños -roces e incluso la fractura del dedo pulgar de la mano izquierda, que habían sido ocasionados por el habitual uso procesional de la imagen.

Siendo llamativo el corte perimetral que presentaba el enlienzado que cubre la estructura de devanadera, ya que era evidente que había sido realizado expresamente, quizás con la intención de facilitar los movimientos de la efigie al trono y viceversa. Una retirada que, sin embargo, tiempo después había sido revertida, volviendo a llevar al sitio el elemento retirado mediante la aplicación de un cordón de silicona.

Fotografía con luz ultravioleta para la detección de repintes
Fotografía con luz ultravioleta para la detección de repintes
Fotografía con luz ultravioleta para la detección de repintes
Estado inicial de la peana con el enlienzado
Detalle del corte que presentaba el enlienzado en su mitad inferior, nuevamente pegado con un cordón de silicona

La intervención de la obra consistió primeramente en una limpieza de la suciedad superficial con ayuda de aspiración, seguida de una segunda limpieza de la suciedad generalizada de la superficie cromática. Realizando a continuación una eliminación, tras la realización de pruebas de solubilidad, de cada uno de los repintes previamente detectados en manos, pies, cabeza y cuello; lo que dejó al descubierto pequeños roces y daños que, en realidad, eran el motivo de la aplicación de repintes.

Respecto a las grietas y fisuras existentes, estas fueron selladas mediante la inserción de pequeñas piezas de madera de balsa y resina epoxídica.

Paralelamente a este trabajo se retiró el cordón de silicona que unía el enlienzado cortado al resto de enlienzado original, llevándolo de nuevo a su sitio, procediéndose a reforzar internamente la tela mediante parches, empleando resina epoxídica puntualmente dado el espesor de los estratos. Una vez acabado se realizó el estucado de las carencias, nivelando la superficie. Aprovechando el momento para el estucado de cada una de las carencias existentes en la figura.

Tras un barnizado intermedio que sellase las superficies y subiese el tono de la película pictórica, se procedió a reintegrar cromáticamente las pequeñas faltas de color existentes, acabando el proceso con el preceptivo barnizado final de protección que se le da a todas las obras.

En definitiva, una intervención que subsanó los daños detectados en esta icónica imagen de la Cofradía California.

La imagen llegó a la ciudad de Cartagena en la Cuaresma del 2017, siendo recibida por varios directivos de la Agrupación, el Hermano Mayor de la Cofradía California, el jefe de Servicio del Centro de Restauración y entregada por la entonces Consejera de Cultura, Noelia Arroyo y la Directora General de Bienes Culturales, María Comas. Posteriormente, la imagen quedó expuesta en el vestíbulo del Palacio de Aguirre para ser admirada por los ciudadanos, que se acercaron a contemplarla.

IMÁGENES DE LA RESTAURACIÓN.

Sellado y cosido de grietas en la cabeza
Estucado hombro derecho
Estucado dedo gordo de la mano izquierda
Estucado mitad inferior de la devanadera
Separación del dedo fracturado de la mano izquierda
Sellado y cosido de grietas en la parte posterior del busto del Santo

IMÁGENES TOMADAS EN EL CENTRO DE RESTAURACIÓN, ANTES DE LA ENTREGA.

Imagen 1
Imagen 2
Imagen 3
Imagen 4

IMÁGENES DE LA ENTREGA OFICIAL DE LA IMAGEN EN EL PALACIO DE AGUIRRE, EN CARTAGENA.

Imagen 5
Imagen 6
Imagen 7
Imagen 8

María Comas Gabarrón
Mayordomo de la Cofradía California